Historia

PROVINCIA

Jujuy, nombrada, con mucho acierto como el Pórtico Maravilloso de la Patria, es una provincia argentina situada en la Región del Norte Grande Argentino, Limita al oeste con Chile por la Cordillera de los Andes al norte con Bolivia, al este y al sur con la provincia de Salta.

Cobija en su tierra generosa y multicolor, fragmentos brillantes de la historia argentina que la enorgullecen porque tuvieron una ingerencia definitiva e incuestionable ya que marcaron el rumbo mismo de la nación entera. Su protagonismo, notable en instancias clave, vinculadas con la libertad del heterogéneo territorio argentino, es atesorado no sólo por cada hijo de su tierra sino también reconocido por los habitantes de las más diversas latitudes del país y aún de Latinoamérica.

Conocida también, como la Tacita de Plata despliega su paisaje majestuoso, que incrementa progresivamente su altura de este a oeste en un relieve predominantemente montañoso. Su geografía privilegiada ha dado lugar, en las últimas décadas a un significativo desarrollo económico de la actividad turística por el abanico de alternativas que ofrece en sus cuatro zonas distintivas: Valle, Quebrada, Puna y Yungas.

La singularidad de la belleza de la paleta de estas regiones ha inspirado a nativos y visitantes y se erigió en motivo literario y musical. Un descollante ejemplo lo conforma la pintoresca historia de las lavanderas del Río Xibi-Xibi, mujeres tenaces y “guapas” (laboriosas, en el registro lingüístico de la provincia), quienes con frío, calor o lluvia, fregaban con vigorosos golpes, la ropa en las redondas piedras del río, también nombrado como “Chico”, en contraste con el “Grande” que abraza la ciudad desde el otro lateral (“el uno de pura nieve/ el otro de pura sangre/ bajan lamiendo las breñas y corren besando sauces/ desde las punas más altas/ hasta los cañaverales/…./con su voz de flauta el uno/ el otro, con su voz grave/ como si el uno bramando/ rogase al otro, que cante /…/ Y entre el ceibo de sus tejas / y la cal de sus azahares, San Salvador con sus calles, San Salvador de Jujuy, que está demás el nombrarla”) (Domingo Zerpa).

Indiscutiblemente, el más relevante y caro hito de su historia lo constituye la gesta del ÉXODO JUJEÑO. Los festejos organizados en ocasión del Bicentenario (1812-2012) abarcan las más variadas propuestas socio-culturales y han renovando el fervor que vibra en cada corazón jujeño. La actitud, participativa y entusiasta de la comunidad entera, late en cada rincón de sus ciudades y poblados. Las instituciones políticas, educativas y no gubernamentales se han esmerado en subrayar, con trazos altos y rotundos, la trascendencia del hecho histórico con protagonismo absoluto de la jujeñidad.

1812 – NUESTRO ÈXODO

LA HISTORIA, LA CELEBRACIÓN Y EL DÍA DESPUÉS

-Ecos del Bicentenario-

Allá van jujeños cortando quebradas, el cielo enlutado los mira marchar la tierra está yerma, el godo ha llegado la caja apenada dejó de tocar. (J.H.Chagra)

Las celebraciones de esta entrega sustantiva de los hombres y mujeres jujeños, se transformó en alegría inflamada en las distintas propuestas que incluyó la evocación de estos seres generosos, que libres de toda especulación, se dieron pródigamente a favor de la causa que los impelía. Entidades académicas, centros culturales y otros, se encuentran aplicados a multiplicar los frutos del Bicentenario. La fiesta ha dejado, además de una estela de gloria en las emociones, una producción abundante en distintas manifestaciones del arte (literatura, música, pintura), que enriquecerán caudalosamente los bienes culturales de la provincia entera.
La participación masiva de todos los sectores de la población honró, verdaderamente, la entereza y patriotismo de aquellos que, por encima de la incertidumbre acerca de lo que les depararía el destino, dejaron prevalecer en su espíritu la esperanza de que esa jornada de sacrificio extremo, valdría la pena. Partieron, con el desgarro de abandonar bienes e intereses, pero con la convicción de que pronto las queridas montañas y la música entrañable de sus ríos les darían calurosa bienvenida. La tragedia de un pueblo lanzado del espacio amado, a la hostilidad de una marcha heroica pero dura, una retirada de largos días de tristeza. Era inminente la invasión de Goyeneche que, envalentonado por su triunfo en Cochabamba, se lanzaba sobre las provincias argentinas del norte. La retirada resulta ineludible. La amenaza se agigantaba, cuando se produjo el combate del Río de las Piedras, que amainó las instancias tormentosas y trajo los primeros destellos del glorioso 24 de setiembre. Un rédito indiscutible de la celebración, lo representa las múltiples y creativas actividades desplegadas en los distintos establecimientos educativos, vinculadas con el Bicentenario. Especialmente, por la siembra de valores patrióticos en las nuevas generaciones, con cuadros tan vívidos de la gesta. Definitivamente, la celebración, la mirada retrospectiva meticulosa en la que se empeñaron instituciones de la más diversa procedencia y labor, hizo germinar en niños y jóvenes la magnitud del hecho histórico y vigorizó, en otros, el compromiso colectivo, fundamental en la construcción y crecimiento solidario de los pueblos.

1834 – AUTONOMÍA POLÍTICA DE LA PROVINCIA DE JUJUY

VISIÓN, PERSISTENCIA, LOGRO PREÑADO DE FUTURO

El 17 de noviembre de 1834, el pueblo entero de Jujuy, ya había establecido que se proclamaría la independencia de Salta a la madrugada del día siguiente. Con plena convicción, todos ocuparon la plaza. En el aire se presentía que el logro sería incomparable.

Una jornada que conformaría una bisagra para el destino grande de la jujeñidad toda. 18 de noviembre de 1834. Eses fue el día. Ese fue el año, en el que el territorio de Jujuy, con convencimiento absoluto, se segregó de la jurisdicción de Salta y se constituyó -definitivamente- como provincia argentina.

Es bueno recordar que muchos de los protagonistas de este eslabón, que tamaña ingerencia en nuestra historia, fueron vecinos sencillos, habitantes de este mismo suelo, pero que estaban cabalmente persuadidos de sus derechos y méritos para constituirse como provincia autónoma (recordemos que nuestro país, entonces, formaba parte del Virreinato del Río de la Plata; Jujuy y Salta conformaban una sola provincia).

Raconto de una decisión tenaz: El primer diputado jujeño a la Junta Grande, Juan Ignacio Gorriti, ya en 1810, expresó el deseo de que Jujuy pudiera gobernarse sola. Este derecho fue denegado por la Junta y por Salta. Cuando expiraba 1810, el Cabildo de Jujuy resolvió ordenar el movimiento de tropas jujeñas para sofocar un levantamiento y malón de los indios del Chaco. En 1813 los jujeños vuelven a expresar sus deseos de autonomía. Los años 1820 y 1831 fueron testigos de acciones firmes del pueblo jujeño.

Un jirón clave, un ejemplo: Las autoridades de Salta del Tucumán residían en nuestra vecina provincia, pero, las Cajas, guardas del tesoro real, se habían establecido en Jujuy. Los españoles residentes en Salta pretendieron llevarse estas Cajas Reales a esa ciudad. Los jujeños manifestaron su más vigoroso descontento, llevando la cuestión al Virrey y, éste, al Rey de España. Jujuy evidenciaba ya su temple, un rasgo de gran valía. Esta impronta sigue rigiendo los rumbos de esta provincia tesonera. Fecha para grabar con trazos radiantes e indelebles en la memoria de todo un pueblo, para renovar la esperanza y trabajar, unidos, como antaño, en la consolidación de estas primigenias conquistas ejemplares.

Festejos

    1916 – FIESTA NACIONAL DE LOS ESTUDIANTES EN JUJUY

    CONJUNCIÓN CON MARCA REGISTRADA: Juventudes, análisis de la realidad en clave juvenil, arte…

    Y una vez más, el aire de “San Salvador de Velazco en el Valle de Jujuy” (tal fuera la denominación original de la ciudad) trasunta no sólo los perfumes intensos y variados, propios de la estación y esta tierra bendecida, sino el murmullo fecundo de la estudiantina jujeña. Una vez más, con la laboriosidad de las abejas, se aplican a tejer, flor a flor, las maravillas que no dejan de asombrar al ojo más exigente y al crítico más exquisito.

    Muchas instancias y características -tradicionales e innovadoras- siguen sorprendiendo a la ciudad y a visitantes de las provincias argentinas que se agolpan y llenan las calles con un jolgorio inusitado, imposible de ignorar. Nadie parece poder substraerse al hechizo de una de las celebraciones más notables y que envuelve a los pobladores con su clima de alegría contagiosa.

    La Fiesta Nacional de los Estudiantes tiene en su historial, precedentes tales como los recordados Vejigazos (1916), las murgas con todo su grotesco provocando la risa y la algarabía general. Ya se cuentan por décadas los capítulos coloridos de esta entrañable celebración, que data del año 1952, en el ámbito Provincial. En 1972 fue declarada nacional y latinoamedricana en 1985. Parecen lejanos los desfiles en Plaza Belgrano, no obstante las reminiscencias de esos primeros carruajes, elecciones, bailes populares son el embrión de una Fiesta que ha alcanzado una trascendencia impensada para entonces.

    Los motivos de las carrozas encarnan, no sólo motivos primaverales, sino también las creencias y tradiciones ancestrales que ocupan un lugar privilegiado en los repliegues de una cultura construida por las más ricas y variadas influencias.

    Resulta clave el apoyo brindado por el gobierno a la concreción de cada proyecto, que involucra esta fiesta de luz y color, con las dimensiones que ha alcanzado y que convoca cada vez a mayor cantidad de visitantes de distintos puntos del país y de países limítrofes. Este acompañamiento se materializa, de manera práctica y concreta a través del Ente autárquico de la Fiesta Nacional de los Estudiantes, un organismo totalmente aplicado a esta celebración, que cobra mayor magnitud en cada edición y que ha constituido un acierto para la consolidación de la mayor congregación de jóvenes del país. Momentos únicos para compartir saludablemente vivencias inolvidables y grabar en la memoria juvenil colectiva, el estímulo y el desafío de los logros que sorprenden: aquellos que sólo se alcanzan cuando se pone en juego un fuerte sentido solidario.

    2012 – EXPOJUY

    MOMENTOS QUE HACEN HISTORIA: La EXPOJUY en el año del BICENTENARIO

    Nuevamente Jujuy tiene la oportunidad de sumarse, masivamente, a instancias que hablan fuerte de su realidad pujante. Festejo inédito del Éxodo Jujeño, la reciente Fiesta Nacional de los Estudiantes, con todo el la creatividad y vigor juvenil. Hoy, una muestra superlativa del crecimiento sostenido en las más variadas actividades: económica, social, cultural: “Pasó en mi pueblo en 1812” (producción de textos alusivos), es una de las propuestas académicas para los niños de los 7ª grados de nuestra provincia. Lo importante es que “sigue pasando” y eso es bueno, también. Y es lo que cada jujeño podrá apreciar, en una galería generosa, en esta nueva e innovadora edición:: el trabajo de las empresas de nuestro medio y todos sus entornos: la industria, el comercio, la artesanía tradicional y también la acertada incorporación tecnológica, en las distintas iniciativas, que optimiza sustantivamente cada actividad. También la producción de los Municipios, con sus singulares características y recursos. Y los proyectos de Gobierno, en pleno desarrollo.
    La puesta tendrá, además, un marcado sesgo didáctico e ilustrativo: conferencias, charlas con expertos, rondas de negocios y actividades diversas, en vivo, que incluirá, por ejemplo, el auspicioso crecimiento agrícola ganadero. Lo logrado y el potencial humano, económico, artístico, que alientan y permiten abrigar la expectativa realista de un futuro promisorio. Y no sólo la familia jujeña en su conjunto tendrá acceso a este despliegue heterogéneo, sino también evaluadores externos que, como la cobertura periodística amplia, se han constituido ya en una tradición de este significativo evento.

    Cuándo: desde el 4 al 17 de octubre de 2012.
    Dónde: Predio de la Sociedad Rural

    LA MUJER: SU PROTAGONISMO E INFLUENCIA EN LA SOCIEDAD

    “La mujer sabia con sus manos edifica la casa…”

    Y el proverbio no alude precisamente a un edificio o a las paredes que albergan a una familia.  Sino más bien a su poderosa influencia en las personas que la rodean, en distintos ámbitos, en los que hoy tiene la oportunidad, de participar y aún dirigir.  Y fueron justamente esos entornos, muchas veces, los que le impidieron apercibirse de su valor intrínseco.  Hoy, la autovaloración y el reconocimiento en espacios en los que logró granjearse roles significativos, la han llevado a aprovechar alternativas enriquecedoras; le inyectaron fuerza para destacarse y conquistar lugares destacados, que eran impensados para ella, no hace tanto tiempo atrás.

    En la actualidad, el aporte de la mujer, con su ingenio, energía, creatividad resulta innegable.  En muchas empresas puede observarse, ahora, que las personas mejor calificadas, son mujeres.  Han procurado y logrado un alto desarrollo de su potencial.  Se ha atrevido a conocerse en profundidad a sí mismas, a reconocer sus fortalezas, a descubrir vocaciones más allá de las convencionales o las impuestas por los mandatos de sus propios contextos sociales., a diseñar proyectos nuevos, a aceptar desafíos que las hacen más plenas.  Todo a  partir de una actitud osada: indagar sus dones, talentos y habilidades.  La conciencia de su singularidad, la impulsó a la búsqueda de nuevos y trascendentales propósitos.

    Cuando hablamos de esas mujeres, tenemos que hablar de valentía, de fuertes convicciones, de perseverancia.  Mujeres que en lugar de abandonar, han elegido permanecer.  En lugar de fracasar, optaron por triunfar.  Decidieron reinventarse.  Transformarse y transformar sus contextos (desde sus familias hasta sus centros de labor).  Han levantado la mirada y vieron el futuro con esperanza.  Se señalaron metas.  Buscaron qué las apasionaba, cuáles eran sus verdaderos anhelos y sueños.

    Mujeres que se decidieron por encarar otras tareas relevantes, además de formar familias sólidas y amorosas. Y marcaron, definitivamente, la diferencia.  Mujeres con sus prioridades en orden.  Mujeres que se animaron, también a ser mentoras de otras, entregando parte de su tiempo, motivación y esfuerzo a los demás (familia, compañeros, jóvenes, amigos) para ayudarlos a desarrollar su potencial.  Aceptaron el desafío de multiplicar el efecto y ser personas de influencia para otros también.  Brindan tiempo de calidad a las personas que tienen cerca.  Los convencen de que vale la pena aquello en lo que están invirtiendo. Viven, indiscutiblemente, con una intensidad que se ha convertido en fuente de inspiración para muchos.

    Para todas esas mujeres y para las que hoy están optando por cambios sustanciales en sus vidas, MUY FELIZ DÍA.

    Cuándo: 8 de Marzo.